sábado, 27 de abril de 2024
Beatos Luchesio y Buonadonna.
El beato Luchesio Modestini fue un comerciante en el pequeño pueblo de Poggibonzi en la Toscana. Más que la mayoría de los comerciantes, estaba tan completa y exclusivamente preocupado por el éxito material que generalmente tenía reputación de ser un hombre avaricioso. Su esposa, Buonadonna, tenía una disposición similar.
Entonces la gracia de Dios tocó al marido. Luchesio se dio cuenta de lo insensato que es luchar sólo por los bienes mundanos, de los cuales no podía llevarse nada consigo a la eternidad, mientras olvidaba la salvación de su alma, como lo había hecho, lamentablemente, hasta entonces. Comenzó a practicar obras de misericordia y a cumplir sus obligaciones religiosas con fidelidad; consiguió convencer a su esposa a una perspectiva similar de la vida.
Dado que no tenían a nadie a quien cuidar sino a sí mismos renunciaron a su negocio por completo. Él y su esposa repartieron todo entre los pobres y retuvieron para ellos sólo lo esencial para vivir.
En este momento San Francisco vino a la Toscana. Después de su sermón sobre la penitencia, todo el mundo deseaba ser anfitrión de san Francisco o dejarlo todo y entrar a un convento. Pero el santo les aconsejó con calma que perseveraran en su vocación, porque pronto tenía en mente darles una regla especial según la cual podrían servir a Dios perfectamente incluso en el mundo.
San Francisco visitó al beato Luchesio, que conocía anteriormente a través de antiguas transacciones comerciales de su padre. San Francisco se alegró enormemente de encontrar a este hombre que fue tan avaricioso y ahora se había convertido. El beato Luchesio, que ya había oído hablar de las benditas actividades de San Francisco, pidió instrucciones especiales para él y su esposa, para que pudieran llevar una vida en el mundo que fuera agradable a Dios.
San Francisco les explicó sus planes para el establecimiento de una orden para la gente laica; y Luchesio y Buonadonna pidieron ser recibidos en ella inmediatamente. Es por esto que según la tradición se convirtieron en los primeros miembros de la Orden de la Penitencia, que más tarde llegó a ser llamada Tercera Orden de San Francisco y actualmente es la Orden Franciscana Seglar.
Si Luchesio y Buonadonna fueron realmente los primeros terciarios, deben haberse convertido en tales no mucho después de que San Francisco fundase su primera orden en 1209. La primera regla simple de la vida, que San Francisco dio a los primeros terciarios en ese momento, fue sustituida en 1221 por una que el cardenal Ugolino preparó en forma legal. Y en el mismo año el Papa Honorio III aprobó esta regla verbalmente. Por esta razón el año 1221 se da a menudo como la fecha de la fundación de la Tercera Orden de San Francisco.
Después de que Luchesio se había puesto el hábito marrón de terciario avanzó en la vida que san Francisco les había propuesto junto a su esposa. Por ejemplo, se cuenta que cuando una plaga arrasó en Poggibonzi y sus alrededores, Luchesio salió con su burro cargado, para llevar lo necesario a los enfermos. Cuando no tenía suficiente para llegar a todos los necesitado, él mismo pedía para repartírselo a los pobres.
Muchos más episodios de ejmplos de vida santa ocurrieron en el seno de este matrimonio. La beata Buonadonna falleción antes que Luchesio, quien partió a la casa del padre el 28 de abril de 1260. En su tumba en la iglesia franciscana de Poggibonzi han ocurrido muchos milagros. Su continua veneración como beatos fue aprobada por el Papa Pío VI.
Fuente: El Libro Franciscano de los Santos, por Fr. Marion Habig, OFM
sábado, 6 de abril de 2024
NUEVA ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO A SAN FRANCISCO DE ASÍS
El Santo Padre recibió en audiencia este viernes 5 de abril de 2024 a los religiosos de la Orden de Hermanos Menores procedentes del Sacro Convento de La Verna y de la provincia toscana, con ocasión del VIII centenario de la estigmatización de San Francisco de Asís, acaecida el 14 de septiembre de 1224, dos años antes de su muerte.
Los frailes están conmemorando con la peregrinación a varias comunidades de una reliquia que consiste en un fragmento de paño con la sangre del santo, que hoy fue presentada también al Sumo Pontífice, para recordar la importancia "de la conformación a 'Cristo pobre y Crucificado'" del Patrono de Italia.
El Papa ha venerado y bendecido a los presentes con la reliquia y ha hecho la siguiente oración:"San Francisco,
hombre llagado por el amor Crucificado en cuerpo y espíritu,
te miramos a ti, adornado con los sagrados estigmas,
para aprender a amar al Señor Jesús
a nuestros hermanos y hermanas con tu amor, con tu pasión.
Contigo es más fácil contemplar y seguir
a Cristo pobre y crucificado.
Danos, Francisco
la frescura de tu fe
la certeza de tu esperanza,
la dulzura de tu caridad.
Intercede por nosotros
para que nos sea dulce llevar las cargas de la vida
y que en las pruebas experimentemos
la ternura del Padre y el bálsamo del Espíritu.
Que nuestras heridas sean curadas por el Corazón de Cristo,
para convertirnos, como tú, en testigos de su misericordia,
que sigue sanando y renovando la vida
de quienes lo buscan con corazón sincero.
Oh Francisco, hecho semejante al Crucificado
haz que tus estigmas sean para nosotros y para el mundo
signos luminosos de vida y de resurrección
que indiquen nuevos caminos de paz y de reconciliación. Amén".
sábado, 30 de marzo de 2024
PASCUA DE RESURRECCIÓN
¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya!
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| Cristo Resucitado - Raúl Berzosa |
¿Quién cantará hoy el aleluya? Muchos de nuestros hermanos siguen aún en el silencio y el duelo de la tarde del Viernes Santo. Pero como sabedores de que Cristo ha resucitado, sabemos que la última palabra no la tiene el mal ni la muerte. ¡Jesús ha vencido! La muerte ha vencido a la muerte. El amor siempre vence. Dios siempre puede más.
Que seamos luz entre la oscuridad, seamos salud en la enfermedad, seamos la paz en mitad de la guerra. Seamos la resurrección cada día.
Feliz Pascua de Resurrección.
Os compartimos algunas imágenes de la Vigilia Pascual donde, junto al resto de celebraciones del Triduo Pascual, participamos activamente junto a la comunidad franciscana de Cáceres (frailes franciscanos, OFS "Santa María de los Ángeles", Cofradía de los Estudiantes, Hermandad de Salud y Estrella, Colegio San Antonio de Padua, y demás fieles del templo de Santo Domingo).
sábado, 24 de febrero de 2024
VÍA CRUCIS
El pasado viernes 23 de febrero celebramos en la iglesia de Santo Domingo el rezo del piadoso vía crucis.
Para esta ocasión, como ya lo hiciéramos el año pasado redactamos un Vía Crucis con las reflexiones de cada estación. Os compartimos el texto:
EJERCICIO DEL VÍA CRUCIS
Por la señal de la Santa Cruz... Señor mío Jesucristo...
O en su lugar:
En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Reunidos en torno al camino de la Cruz, meditemos las escenas de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Nosotros queremos imitar a Cristo, queremos conseguir la meta de San Francisco, vivir en nuestra vida con Jesús.
La meditación del Vía Crucis no sólo se hace en silencio y en espíritu; también se recorre el camino por las diferentes estaciones. Que esto nos sirva para recordar que Cristo espera de nosotros no sólo que tengamos buenas intenciones o buenas ideas, también que las pongamos en práctica y, sobre todo, salgamos al encuentro de los hermanos.
Señor, te pedimos que recorriendo contigo el camino de la cruz, salgamos al encuentro del hermano, como lo hiciste con las mujeres de Jerusalén. Que imitemos a Francisco de Asís y abracemos a los leprosos de nuestro mundo más cercano.
Pausa de silencio
Oremos: Señor Jesucristo, colma nuestros corazones con la luz de tu Espíritu Santo, para que, siguiéndote en tu último camino, sepamos cuál es el precio de nuestra redención y seamos dignos de participar en los frutos de tu pasión, muerte y resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. [Juan Pablo II]
Primera Estación JESÚS ES CONDENADO A MUERTE
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
El dolor comienza con una injusticia. No creemos que sea justo que un amigo nos falte, que la enfermedad nos toque o que la inestabilidad económica zozobre nuestra vida. Jesús pasa por esta injusticia. Ha pasado curando, ayudando, enseñando, acogiendo; y ahora es tratado como un asesino, un estafador, un ladrón.
Señor, que sintamos tu ánimo en los momentos difíciles, donde todo nos cuesta. Que a pesar de que el mundo no sea agradecido con nuestras buenas obras, no desfallezcamos en realizarlas. Sabemos, Señor de la Sentencia, que Tú eres juez justo y que en el Reino de los Cielos nos lo compensarás.
Padrenuestro.
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Segunda Estación JESÚS CARGA CON LA CRUZ
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
Espectáculo se puede definir la escena de ver cómo camina Cristo por las calles de Jerusalén. Le han clavado una corona de espinas que se entrelaza con sus cabellos húmedos por la sangre y el sudor. Viste una túnica que a cada segundo se empapa en más sangre por los azotes. Le cargan un madero pesado que será su propia tortura.
Cuantas veces, oh Señor Nazareno, nos volvemos verdugos de nuestros hermanos. Condenamos a quien, por el interés que sea, no casa con nuestro plan. Y lejos de quedarnos en el rechazo, lo vestimos con difamaciones, burlas, comentarios. Señor, hazme saber tratar bien a mis hermanos, que sepa acogerlos como tú acogiste tu cruz, con un abrazo.
Padrenuestro.
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Tercera Estación JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
«Eran nuestras dolencias las que él llevaba y nuestros dolores los que soportaba. Yahvé descargó sobre él la culpa de todos nosotros» dice el profeta. Jesús lleva una noche sin dormir, ha perdido mucha sangre, las fuerzas humanas las va agotando bajo el madero.
Nosotros, caemos. Y caemos bajo nuestros propios pecados. Jesús coge todos esos pecados y aunque cae, se levanta y nos enseña a que siempre Dios puede más. Antes me cansaré yo en pecar, que Dios en perdonarme; nos dice santa Teresa. Jesús del Perdón, hazme acudir a Ti en el sacramento de la reconciliación, en la búsqueda del perdón.
Padrenuestro
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Cuarta Estación JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
¿Qué puede hacer una madre ante semejante imagen? Por desgracia, vemos continuamente en los medios de comunicación imágenes de madres desoladas, de niños que perecen ante la guerra, el hambre o el propio mundo. María es una de esas madres.
María Santísima de la Amargura, intercede por nosotros, por nuestra sociedad. Que no nos quedemos de brazos cruzados ante las injusticias. Que te imitemos y permanezcamos al lado de quienes sufren y padecen.
Padrenuestro
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Quinta Estación JESÚS ES AYUDADO POR EL CIRENEO
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
Uno de la muchedumbre es elegido por los soldados para que ayuden a Cristo a llevar la cruz. Simón de Cirene, que venía cansado de labrar el campo, se sobrepone a todas las dudas y agarra el madero del Señor.
Muchas ocasiones encontramos excusas para no estar con Cristo. Estudios, trabajos, labores domésticas; nos ocupan más que pensar en que el Señor te está esperando. Jesús de la Pasión, ayúdanos a sentir el regalo tan grande que nos haces cada día estando con nosotros. Que busquemos siempre momentos para estar contigo y podértelo agradecer.
Padrenuestro
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Sexta Estación LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
El Señor había predicado a incontables fieles que le seguían y predicó. «lo que hagáis con uno de estos, mis pequeños, conmigo lo hacéis». Sin embargo, ahora era Él el pequeño y nadie le socorría. Qué difícil es salir de los convencionalismos sociales y realizar aquello que el Señor nos insufla en el corazón. La verónica siente la llamada a limpiar el rostro de aquel hombre ensangrentado.
Jesús de la Santa Faz, haz que aceptemos la vocación a la que nos llamas, que nos atrevamos a decirte sí.
Padrenuestro.
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Séptima Estación JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
En los propios evangelios, no se refleja ninguna caída del Señor. En cambio, el pueblo entiende que tras aquellos tormentos sufridos en el palacio de Pilatos y con el inmensurable peso de la cruz, Jesús cae en el camino.
Jesús del Amparo, haznos firmes en la Fe especialmente en los momentos de flaquezas y debilidades. Que podamos sentir tu aliento y compañía en nuestras caídas.
Padrenuestro
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Octava Estación JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
Dijo Jesús a aquellos padres de Jordania, “la niña no está muerta, sino duerme”. Jesús ha devuelto a la vida a la hija de Jairo, ha curado a la hemorroísa y ha devuelto la vista al ciego. Cristo es consuelo tanto del alma como del propio cuerpo.
Nosotros, seguidores de Jesús, también tenemos que ser medicina y consuelo para aquellos cuyas almas están atormentadas. Cristo de la Salud, infunde en nosotros ánimos de consolar y curar a los heridos de este mundo.
Padrenuestro.
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Novena Estación JESÚS CAE POR TERCERA VEZ
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
En el desierto, el demonio tienta a Cristo tres veces y en las tres Jesús rechaza al mal y cumple la voluntad de su Padre. Dirá el Papa Francisco que con el demonio no se negocia. Nosotros en cambio sucumbimos a innumerables tentaciones que nos apartan de Dios.
Cristo ha caído para acompañarnos a nosotros en las caídas. Por el contrario el mundo cada vez pone más obstáculos entre Dios y los hombres. Cristo de las Tres Caídas, ayúdanos a eliminar las barreras entre Tú y los hombres. Que seamos puentes de tu amor y cercanía.
Padrenuestro
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Décima Estación JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
Cristo ya pisa con sus pies descalzos la gran piedra en forma de calavera que es el Calvario. Allí le desgarran los vestidos, abriéndole de nuevo las pocas heridas que se estaban cicatrizando y le quedan desnudo.
“Conozco a Cristo pobre y crucificado y eso me basta” dice san Francisco. ¿Nosotros conocemos a Cristo pobre o por el contrario esperamos que sea un rey y un líder? Los discípulos esperaban de Jesús un gran guerrero que liberara al pueblo de los romanos. Ahora ven a un hombre desfigurado y desnudo a punto de morir. Cristo del Calvario, que sepamos descubrirte como Tú eres y no dibujemos un Dios que vaya acorde con nuestros intereses.
Padrenuestro.
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Undécima Estación JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
El suplicio de la cruz, además de ser infame, propio de esclavos criminales es extremadamente doloroso. La escena es atroz. Un ser humano hecho, una cruz empapada de sangre y el suplicio de este tormento.
La cruz ya no es tormento del pecador, la Iglesia redescubre en ella la llave del paraíso. Cristo, está convirtiendo el dolor y la muerte en victoria. Santísimo Cristo de la Vera Cruz insufla en nosotros el amor hacia Ti necesario para poder descubrir la paradoja de la cruz.
Padrenuestro.
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Duodécima Estación JESÚS MUERE EN LA CRUZ
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
La agonía del crucificado es insoportable para cualquier persona. Sentir cómo se desgarra tus extremidades y cómo te ahogas lentamente por la compresión de los
pulmones. Qué duro tiene que estar el corazón de aquel que disfrute viendo a otra persona sufrir así. Para mayor dolor, la madre de Jesús y su familia, estaban presentes.
Cristo, que has querido cumplir la voluntad de tu Padre hasta el final, haznos darnos cuenta del valor de la vida y cómo Tú has derrotado a la muerte por tu Buena Muerte.
Padrenuestro.
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Decimotercera Estación JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ Y PUESTO EN LOS BRAZOS DE SU MADRE
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
María se olvida de su dolor por un instante y busca cómo poder acercarse a Jesús. José de Arimatea, Nicodemo, Juan; ayudan a María para desenclavar a Cristo. En cuántos momentos acunó a este hijo suyo, entre sus brazos; los mismos que ahora le acogen sin vida y cubierto de sangre.
Cuántas necesidades tenemos en el día a día y no somo capaces de valorar el momento presente. Nos enfoscamos en pensar en qué nuevo proyecto necesitamos, en qué nueva necesidad debemos tener y por lo tanto nunca valoramos lo que Dios nos regala cada día. María Santísima del Mayor Dolor, intercede para que valoremos los dones que Dios nos regala.
Avemaría
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Decimocuarta Estación JESÚS ES SEPULTADO
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
José de Arimatea y Nicodemo tomaron luego el cuerpo de Jesús de los brazos de María y lo envolvieron en una sábana. Después, hicieron rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro, y regresaron todos a Jerusalén.
Cristo, cuando se encarnó en el vientre de María dignificó al ser humano. Dios mismo se ha hecho hombre. Ahora Cristo dignifica la muerte del hombre, su sepultura. En una sociedad donde la muerte es un negocio; donde nos venden la idea de que seremos inmortales; Cristo Yacente nos muestra que el ser humano tiene dignidad desde su concepción hasta su final.
Padrenuestro.
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Decimoquinta Estación JESÚS RESUCITA DE ENTRE LOS MUERTOS
V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R. Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
En los planes salvíficos de Dios, la pasión y muerte de Jesús no tenían como meta y destino el sepulcro, sino la resurrección. Cristo nos antecede en el camino hacia Paraíso y nos ha regalado la Esperanza de una vida en plenitud.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Jesús, pequé: Ten piedad y misericordia de mí.
Oremos:
Señor Jesús. Te hemos acompañado en el duro "camino de la Cruz" con fe, amor y esperanza. Hemos entendido cuanto te ha costado ofrecerte a nosotros como camino para hacernos llegar al Padre; cuanto te ha costado caer en el precipicio a fin de permanecer entre nosotros, para abrazarnos en nuestra pérdida y darnos tu misma vida. Señor Jesucristo, tú nos concedes acompañarte en los misterios de tu pasión, muerte y sepultura, para que te acompañemos también en tu resurrección; concédenos caminar contigo por los nuevos caminos del amor y de la paz que nos has enseñado. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
domingo, 3 de diciembre de 2023
800 AÑOS DEL BELÉN DE GRECCIO Y SU ESPIRITUALIDAD EUCARÍSTICA
Por Fray Miguel Ángel Coronado, ofm.
El próximo 25 de Diciembre, al celebrar la entrañable Misa del Gallo con la que se abren las fiestas navideñas 2023, la Iglesia entera recordará no solo el nacimiento de Jesús en Belén, sino también que hace 800 años, en el eremitorio de Greccio (Valle de Rieti), San Francisco de Asís quiso celebrar esta misma Misa reviviendo, de manera visible y palpable, la escena que nos describen los Evangelios al proclamar el nacimiento pobre y humilde del Salvador. Así lo recoge explícitamente Tomás de Celano en las palabras emocionadas del propio Francisco con las que abre su relato: Deseo celebrar la memoria del niño que nació en Belén y quiero contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno. Y es que el Hermano Francisco, tocado por el Espíritu del Señor y su Santa Operación (Rb 10), con un corazón de niño ya vuelto al Señor pobre y crucificado, menor entre los menores, quiere mirar, contemplar y celebrar, adorar en plenitud, la manifestación definitiva a los hombres de la Encarnación del Verbo de Dios en su más radical pobreza; quiere saborear la dulzura, la sencillez, la pobreza y la humildad del Hijo de Dios que se nos dio a sí mismo con sumo e inefable amor (1Cel 87), quiere acompañar desde el principio los sufrimientos y sacrificios que nos trajeron la Vida Nueva, la salvación en el Salvador.
Que el Señor nos conceda una Navidad llena de Paz y Bien, y un Centenario pleno de Amor verdadero.
miércoles, 29 de noviembre de 2023
800 años de la aprobación de la Regla de san Francisco de Asís
En Cáceres lo celebramos con una eucaristía presidida por Mons. fray José Rodríguez Carballo, ofm que ha sido nombrado recientemente como Arzobispo de Mérida-Badajoz.
Nuestra fraternidad y la fraternidad de la zona de San Pedro de Alcántara estuvimos presentes y representados.
domingo, 19 de noviembre de 2023
DÍA DEL FRANCISCANO SEGLAR EN EXTREMADURA
El domingo 19 de noviembre, celebramos todas las fraternidades de la Zona de San Pedro de Alcántara (Extremadura) el día del franciscano seglar.
Fuimos acogidos por la fraternidad de Trujillo en el convento de Hermanas TOR de san Pedro donde celebramos la eucaristía con fray Carlos y fray Miguel Ángel quien después nos dedicó unas palabras de formación.
Estas oportunidades de encuentro nos reafirman en la fraternidad que Dios nos ha dado mediante la vocación al carisma franciscanos.

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